La bacteria de la legionella no sólo afecta en entornos industriales, hogares y comunidades pueden verse afectados también por ella.

Como recordarás, en este post te contamos qué era la legionella y cómo se debe actuar para prevenir su aparición, pero hoy queremos contarte cómo puedes luchar contra ella en el hogar.

Y lo hacemos a través de las recomendaciones de organismos pertenecientes al Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social que indican como medidas preventivas a aplicar en las instalaciones de la comunidad o edificio y en las viviendas particulares éstas que te destacamos:

Si el edificio cuenta con depósitos, aljibes o tanques de reserva de agua fría de consumo humano:

Se recomienda establecer un programa de mantenimiento que incluya al menos:

  • La comprobación de su estado, estructura.
  • Deberán estar protegidos del calor excesivo y la de contaminación, se recomienda taparlos con una cubierta impermeable.
  • Es importante que dispongan de algún sistema de renovación continua del agua, con entrada, salida, rebosadero y purga.
  • Como norma general, se recomienda limpiarlos y desinfectarlos una vez al año.

Si el edificio dispone de un sistema de agua caliente centralizado:

Será necesario establecer un programa de mantenimiento, realizado por la comunidad o concertándolo con una empresa autorizada, que incluya la limpieza de los tanques y tratamientos anuales de carácter preventivo.

Si la vivienda dispone de un termo eléctrico o caldera de combustión con acumulador.

  • Se recomienda mantener la temperatura del acumulador por encima de los 60ºC y no apagarlo en horario
  • En los elementos terminales de la red (grifos y duchas de la vivienda).
  • Se recomienda evitar el uso de filtros y accesorios innecesarios, si existen deberá extremar su limpieza.
  • Utilizar difusores de gota gruesa sobretodo en duchas
  • Purgar semanalmente aquellos grifos con poco uso, dejando correr el agua unos 5 minutos.
  • Al menos una vez al año se recomienda desmontar los difusores y/o filtros y desinfectarlos,
    sumergiéndolos por ejemplo en lejía diluida.
  • Eliminar las incrustaciones de cal mediante la aplicación de productos adecuados (vinagre y otros productos antical).

Si dispone de jacuzzis o bañeras de hidromasaje:

Se recomienda limpiar y desinfectar la bañera después de cada uso.

Si dispone de equipos de aire acondicionado:

Se recomienda que una vez al año limpie las bandejas de recogida de condensados y las desinfecte con lejía diluida.